martes, 4 de mayo de 2010

SABAYONESES: ESCRITO DE CONTRATAPA, POR WOLFANGO MONTES...



Perspicaz periodista y novelista de opulenta imaginación, Darwin Pinto nos trae en su segunda obra de ficción la saga de la familia Drake. No es una novela para mojigatos y sensibleros. Para recorrer sus páginas debemos soportar el espectáculo de la violencia, del machismo sin frenos, del sexo energúmeno. Pero su lectura no es gratuita, nos lleva a las entrañas del poder y del comportamiento de los poderosos. El personaje central es el coronel Drake, un hombre de apetitos colosales y de voluntad titánica. Alcides Arguedas lo describiría como un caudillo bárbaro. En conversaciones con un fantasma recuerda la historia de su vida, que es la crónica de su nación, que es la leyenda de tantos caudillos barbaros que dominaron nuestra patria. Llega a las librerías en un momento en que necesitamos reflexionar sobre nuestro pasado, sobre todo porque se imbrica en el presente y se adhiere a nuestra piel como una sarna, de la que no podemos librarnos. La violencia, la concupiscencia, el alarde y la locura se repiten en Sabayoneses como si se tratara de un Eterno Retorno de la insensatez universal. Nos prende la respiración con su tonalidad airada, y cuando la historia parece haberse acabado, aparece el último vástago de la familia Drake, gordo y diferente de sus hermanos; no nos engañemos, entramos ya en la era capitalista, los caudillos bárbaros ahora se disfrazan de ciudadanos comunes.

Wolfango Montes

jueves, 18 de marzo de 2010

SABAYONESES-PRÓLOGO/ROBERTO NAVIA


Un caserón martirizado por el poder de sus ocupantes y los gemidos de un fantasma que se muere por decir su verdad, suben el telón de una novela que vuela y se posa por las calles de un país gobernado por personajes de la vida real. Esta vez, Darwin Pinto Cascán, con esos sus dedos de cronista universal, narra un remolino de historias que dan rienda suelta a las locuras patentadas por la dinastía de los Drake en un pueblo en el que por más que el lector se niegue, se topará con seres inmortales que hacen de Bolivia un país literario.
A Sabayoneses la he leído en varios ambientes. Lo hice sentado frente a una computadora, metido en una habitación atacada por mosquitos y por cuyas rendijas de sus puertas ingresaba toda la bullaranga de vecinos amantes del jolgorio. A pesar de ello, las bribonadas encabezadas por el viejo coronel Bayard me tapaban los oídos y me mentían a lo Benigni que la vida es bella y que vale la pena leerla. Después del punto final vino una nostalgia primaveral y supe que Pinto Cascán había expulsado de las profundidades de su carne una obra superior a los best seller que se estrenan y se venden como pan caliente en las librerías del viejo mundo. Lo digo por que los sigo, los leo.
Es por eso que decidí volver a leer su obra, pero esta vez intenté hacerlo por las costuras, para descifrar los enigmas con los que, quizá él no lo sabe, logra convertirse en un mago que va sacando de sus páginas ferrocarriles que son capaces de transportar en sus vagones al mar azul que perdimos en los campos de batalla, o un barco que avanza como un animal cansado cargando en una caja de madera un río con sus riberas, con sus delfines y sus caimanes, con sus culebras y sus pescadores; regalos estos con los que Dionisio Drake, (otro de los personajes) intentará ganarse el amor de Margarita de Anjou, su francesita que descansa en el reino de los muertos desde hace 200 años. También leí a Sabayoneses en papel, mientras iba en una camioneta por el asfalto de una carretera sin curvas, armado con mi libreta y grabadora de cazador de noticias. Ahí vino otra señal. El fotógrafo Clovis de la Jaille, que en sus tiempos de juventud había leído a los autores del Boom Latinoamericano; a los clásicos rusos, a los poetas malditos, a los de la generación perdida, a Erich Von Däniken y a Julio Verne, después de comerse una docena de páginas, dijo desde el asiento trasero del motorizado, con esa su sinceridad de hombre honrado:

- Mierda, esto está bueno. Parece que lo escribió un autor del extranjero.

A Clovis le conté que Sabayoneses era sólo un gajo de una novela que Darwin Pinto Cascán tiene guardada en los sótanos de su animal literario. Le dije que es sólo el fragmento de una obra que viene trabajando desde hace doce años, cuando empezaba a calentar sus manos con las que también se ganaba la vida en alguna guerra de baja de intensidad, adonde acudía con sus credenciales de periodista que no soporta reportear las historias desde el purgatorio de un escritorio.
Pinto Cascán, el cronista aquel que se atrevió a poner palabritas y palabrotas en sus reportajes cuando en las salas de redacciones todavía armaban quilombo si alguien intentaba desmitificar a las fuentes oficiales; bendecido con el sentido del humor y también golpeado por su explosión hormonal que pone a prueba a su tribu de amistades, materializa esta novela que es, por extensión, un libro que narra poéticamente todas las bestialidades, travesuras y autodestrucciones que se consumaron en las alcobas del poder y que ahora saltan a la luz, bajo el  riesgo de encender el pudor de quienes tengan el gusto de leerlo.

Roberto Navia Gabriel

Santa Cruz, 18 de marzo de 2010




lunes, 1 de marzo de 2010

EL V IERNES ANTES DEL APOCALIPSIS


Medio en chiste y medio en serio, le dije a mi esposa que tras que se pudiera nos iríamos a vivir a Chile. Fue el viernes antes del apocalipsis, mientras ella miraba el festival de Viña. Fue horas antes de los 8,8 grados de ira terrestre, antes del tsunami con mañas de gato que destrozó esos pueblitos de pescadores que la a distancia parecían pinturas campestres y que aún llevo en el corazón. No sé ni por qué se lo dije, tal vez fue un deseo que quise compartir con ella y que llevo guardado en el cuerpo desde que Chile dejó de ser el “coco” que me habían enseñado en la escuela; desde que se convirtió en la patria de los araucanos invencibles, en la tierra de los Parra, de Jara, de Littin, en la nación de Condorito, la de Los Prisioneros cantando “Tren al Sur” y la del pisco souer sabor mango.

Chile dejó de ser “el coco” que me habían enseñado en la escuela, cuando atravesé la cordillera de Los Andes como periodista de El Deber para cubrir la posesión presidencial de Michelle Bachelet el 11 de marzo de 2006 en Valparaíso. Y luego volví a transitar las ámplias alamedas de Allende tras atravesar el desierto de Atacama en abril de 2007 para presentar la biografía no autorizada de Evo Morales, “Un tal Evo” en la Universidad Diego Portales de Santiago. Después de eso, Chile y sus paisajes (la cordillera blanca y sus valles de riachuelos y pinos, la costa añorada y el desierto cargado de pueblos mineros fantasmas y remolinos de tierra marrón), después de eso, decía, Chile y sus paisajes se hicieron míos para siempre.

Fueron mías para siempre las conversaciones con los abuelos socialistas de la novia de Miguel en su departamento de la santiaguina comuna de Ñuñoa; los paseos por las playas de Algarrobo (la banderita boliviana que enterré en la arena), la visita a la casa de Neruda en Isla Negra; la comida en el mercado de marineros de Valparaíso; las calles de Viña, el frío mortal de Santiago, el estremecimiento frente al palacio de la Moneda al recordar las imágenes de los bombardeos pinochetistas de 1973. Fue mía Santiago y sus semáforos respetables y su subterráneo de primer mundo inmaculado y limpio como una cama recién tendida. Mía fue la melancolía de una Antofagasta con sus alcatraces descarados y su costanera serena, habitada por poetas sin techo y espectros de una batalla en 1879. Mías también fueron las charlas de plazuela con aventureros de todo Chile que llegaban a Calama para dormir en albergues de menesterosos y luego, de día, se dejaban tragar por la mina de cobre soñando con traer con ellos una esposa que ya no los esperaba en ninguna parte.

La primera vez allá, me hospedé en un alojamiento de quinta donde llegaban peruanos de contrabando para trabajar de lo que sea...y la segunda me quedé con unos amigos que habían sido perseguidos por Pinochet; los abuelos socialistas de la novia de Miguel. De ellos no sé nada después del terremoto. Cuando pienso en la nona, ta vivaz y siempre en contraste con el sabio reposo de su marido, me dá sed de pisco souer (siempre lo sacaba para invitarle a la visita, o sea, yo). Me vuelven a los sentidos el olor a madera de la cabaña en Algarrobo con su oportuna chimenea. Escucho de nuevo el crugido nocturno y vegetal de esa casa que nos arrullaba en las noches del invierno con el sonido del mar a nuestras espaldas, entonces un mar amistoso. No sé si esa cabaña tan cerca del océano aún existe, ni si la casa de Neruda en Isla Negra aún sigue en pie. No sé por qué le dije a mi esposa que una de esas, nos íbamos a vivir a Chile. El viernes antes del apocalipsis no me dijo nada. Pero el domingo, el domingo me dijo que sí.

miércoles, 6 de enero de 2010

FIDEL PIENSA EN ELLA...


                       No pensaba escribir esto... porque ya era tarde, porque estaba consternado, porque no me daba la gana. Pero ese era un sacrificio menor...así que lo hice, aún cuando se me atraganten los dedos en este hablar de cosas que son más grandes que uno...porque pues carajo, al menos los miércoles a la noche soy humano un ratito...


La escuché y la piedra no me dió para sacar una chispita. Me apagó tanto fuego, me dejó temblando en mi absoluta comodidad, casi avergonzándome de mí mismo cuando la oí desde la ardiente y nefasta Habana, mientras yo de este lado de la línea telefónica estaba con un Beldent en la boca a 10 grados centígrados por culpa del burguesísimo y japonés aire acondicionado de mi oficina. 


Yoani Sánchez habla límpio y claro... su voz es casi un baldazo de agua fresca que se agradece aun cuando no se tenga sed ¿Qué mariconada no? pero en serio, lo que digo es algo parecido a la verdad. Yoani es cubana, de las bravas, de las filólogas que no pueden ejercer porque no se somete al Partido (al de ellos), de las que anda en un ascensor soviético que le manchaba la ropa con su grasa soviética y que ya no sirve y la hace subir y bajar 14 pisos todos los días. Con razón estás tan flaca querida...
Es de las que con rigor científico hace ensayos sobre lo vacía de su olla en un departamentito común  con alimentos cada vez más racionados...Hace ensayos sobre las angustias por el futuro de su hijo en un país tomado por las garras de dos cuasi adolescentes de más de 80 años que enarbolaron las banderas de la lucha contra la tiranía y la pobreza...y que paradógicamente, algunos de sus ciudadanos prefieren lanzarse en neumáticos al mar huyendo de la tiranía y la pobreza... Prefieren a los tiburones en vez que a Fidel... Y eso que hablo con el estómago lleno...burguesito con Internet...que sólo fue a Cuba por placer...a comprar libros baratos y a mirar ancas caribeñas andando como fieritas por el Malecón atestado de feromonas...

Yoani es otra cosa. La habanera se gana la vida dando clases de español a estudiantes gringos que toma de contrabando. Filóloga ella, no se alinea con la bovinez de la mayoría de sus compatriotas y  les patea el corazón a los Castro sin pegar un sólo tiro, aguantando la presión de vivir dentro de los dominios de la bestia (Si de chico soñaste con ir a la isla y gritar patria o muerte...dejate de joder). 

Considerada por la Time como una de las 100 personas más influyentes del Mundo en 2009 y ganadora del Ortega y Gasset en periodismo digital, ella no tiene  Internet y manda sus escritos a la web también de contrabando, gastándose en ello el 75% de su super salario mensual de 15 dólares. Hablamos, mejor, ella habló, y una de las cosas que dijo es que no hay que confundir al país con el caudillo porque eso lo jode todo (eso de joder las cosas es parte de mi cosecha, pero la idea es esa)...No diré más nada de ella todavía, pero sí dejaré las coordenadas para que la descubran si les da la gana.
http://www.desdecuba.com/generaciony/


En noviembre la secuestraron mientras encabezaba una marcha por la paz de blogueros en La Habana y la golpearon dentro de un auto como vi que hacían en las películas de gansters. Bueno, eso acá también ha pasdo. Pese a eso, nos dijo que su mayor temor es sentir temor...Dijo que temía, pero el miedo no tenía derecho a volver a la gente idiota... Hablamos una hora entre idas y venidas de la señal, ya sea por los caprichos del Caribe o porque le tenían intervenido el teléfono. Pese a que para ella la palabra revolución es una palabra "muy lastimada en su país", ella, cuya página visitan 15 millones de personas al mes, acribilla casi a diario al régimen monárquico de los Castro...No con balas, sólo dándole click a algo tan inicuo como un mouse. Su revolución es otra...No tiene el poder...pero le sobra esperanza...

jueves, 5 de noviembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LO IMPORTANTE (PRIMA PARTE)



Me ardió el corazón..en serio, me ardió el corazón de tanto gritar el gol del empate... Hacía un minuto que "esos" habían metido el primer gol y aún no terminaban de abrazarse cuando, cuando...Joselito hizo ese milagro que me estaba quemando el corazón. En otro contexto eso que digo sonaría bien bien puto pero buej... que se sepa, qué importa, ahora es super chic ser trolo ¿no?... aunque hay que ser bien macho para...ya saben...al otro día, eso debe doler...en fin...


¿Viste que la hinchada de Oriente quemaba el aire nocturno y mojado con sus bengalas de colores y sus cánticos a toda madre en medio de la lluvia? Cuando grité el gol yo vi esos colores, pero los veía dentro de mi cabeza en forma de chispazos eléctricos que chamuscaban mis neuronas y eso me pareció un problema...Qué más dá, igual descargué insultos contra el Sucha Suárez (Negro de Mierda, la Puta que te parió); contra Alejandro Gómez por esa entrada con los cachos de frente contra Mojica (Coooornuuuudoo Cooornuuudooo). ¡Qué impunidad más hermosa! y nadie dice nada porque pa eso uno paga, para putear en el estadio contra la mamá de cuanto cojudo esté en la cancha jeje. ¿Te das cuenta la cantidad de delitos que se evitan cuando un bandido con clase (tipo Carlos Chávez, el presi de la Federación Boliviana de Fútbol)  o un raterito de quinta (onda Isaac Ávalos)  deja en la cancha su ira? es un trabajo de prevención bárbaro. Creo que los atracadores que han convertido a Santa Cruz en una Londres de tiempos de Jack el Destripador, nunca han ido al estadio (nota mental: hacer una encuesta en la cárcel sobre: ¿Usted cree que si hubiera ido al estadio no se hubiera convertido en asesino en serie? Nota dos: Hacer la misma encuesta con los candidatos.



 Bueno, terminó el partido, llegué a mi casa, entré a la web y empecé a joder a cuanto bluminista encontré hasta las tres de la mañana. Hasta yo me di cuenta que ese comportamiento obsesivo reflejaba un fanatismo casi peligroso. Suspiré pensando: "Los masistas son peores"... De inmediato reflexioné: Minimizo mi problema y lo niego. Entonces sí es un problema grave. Si ahora me quedo hasta las 3 am para joder ¿qué voy a hacer mañana? ¿rogaré a Cristo para que mi equipo gane? No, primero muerto antes que perder la vida jejeje

Me dormí pensando en que debí ser futbolista en vez de escribidor: Sexo promíscuo (en todo caso, más sexo promíscuo jeje), drogas, rocanrroll, más mujeres, ganar mucho por hacer poco y hacerlo mal..esa es vida...Que mierda, García Márquez me saboteó la vida...sin tan sólo hubiera seguido el ejemplo de Maradona...
Volví sobre mis pasos y supe que mi fanatismo se podía volver un problema ¿Qué tal que un día se me ocurra darle a Evo una polera de Oriente? ¿Y si me la acepta? joer¡¡¡ No, eso no tendría perdón... Cañoto se rasgaría las vestiduras, René Moreno se intoxicaría con su pluma de tinta, el gran Otero Reiche capaz que me miraría con un profundo gesto de desaprobación y el pirata Gaitán me diría: Bolita de mierda... No, debía solucionar eso. 



Hoy a la mañana fui a un centro de rehabilitación para locos por el fútbol. Me sumé a un grupo reunido en círculo en una piecita en forma de camerino de club de Burkina Faso ¿Que cómo sé cómo son esos camerinos? Pues lo sé de la misma forma que supe que el activo entre Batman y Robin, era Robin, y que el único poder de Batman era amenazar al chico maravilla con romperle la cara y dejarlo sin pasta si lo dejaba por "la liposuccionada perra esa ayudanta del Guasón". Osea, mi fuente era el lugar donde aprendí todo sobre la cultura Pop: la versión china de la revista Marvel.

La psiquiatra sexi (vestida con uniforme de porrista de la selección de Baherin) con una sonrisa amistosa (a lo Madonna dopada) me invitó a presentarme  a los demás para crear ambiente. Pensé con voz en off: Los psiquiatras deben ser de los pocos tipos que ganan plata por sonreirle a la gente. En el caso de las samaritanas del amor, la sonrisa es nomás parte de la "cajita feliz ". Ahí nomás por asociación de imágenes pensé en Kalipso, una mina con problemas de pituitaria y pasado de chica Nubeluz que me ayudaba a controlar mi estrés usando un...bueno...no importa.


-"Sonrisa mercenaria", pensé y ya para salir del paso dije en un masculino tono de cholita que finge llorar:


-Soy Antanás y soy Orientista...¿Tengo un problema?.


Los del grupo me dijeron con caras de verdaderos pelotudos: Hooolaaa Antanás...


Se los notaba buenos tipos...No habían bluministas, pregunté por qué y la psiquiatra sexi a la que le pagaban por caer simpática dijo que no habían enfermos de ese equipo porque el problema nuestro radicaba en el corazón. En fin.

LA IMPORTANCIA DE LO IMPORTANTE (PARTE 2)



 La psiquiatra me dijo con un aire de Madonna más dopada aún: Deje un poco el fútbol, distraigase en otras cosas...por ejemplo, lea las noticias en la Internet. Yo dije: "Ya", y  salí corriendo, robándome una pancarta de The Strongest, mientras tres hinchas enfermos de ese equipo me seguían lanzándome improperios de salón como: "Eres un hincha de equipo pequeño (chico) que ni infraestructura (sede) tiene. Vuelve acá (volvé) hombre ruín (cabrón)... qué diría tu madre (hijo de puta) si te viera... Joer, con esa actitud tan educada, con razón Bolívar se los vacuna desde el 2007.

Volví a casa, entré a la web para seguir los consejos de la psiquiatra y ante mí saltaron las noticias más importantes de la jornada: Que a Nicole Kidman le gusta que se lo hagan así o asá; que la Kirschner se enoja con los medios porque muestran a la pobreza muy cruda y exige a la TV que cuando pase sus informes sobre pobreza, maquille a los chicos "porque se ven muy roñosos" y que adorne las imágenes con luces de colores y musiquita navideña "porque lo que le falta al país es mirar con actitud a todos sus problemas".  Al menos lo suficiente para no herir la sensibilidad de una mujer tan poco sensible que cometió la brutalidad de casarse con un animal como el Néstor. 
-Eh, Cristina, ha subido los índices de violaciones a menores...
-No, no son violaciones, es una forma más firme de amor...
-Eh, Presidenta, los índices de suicidios por desempleo se disparan.
-No es problema de mi Gobierno, eso de matarse está en la Biblia, libre albedrío se llama.



Me aburro, me emputan los Redonditos de Ricota, busco un archivo de sonido del grupo que es todo un hit en Santa Rosa y que se llama: "Ésta para tu prima la choca". Sigo navegando, manteniendo con el pie el rítmo de ese grupazo y leo: Que Chávez pidió a los Venezolanos ir al baño con linterna para ahorrar energía "porque el fax a Obama sabe bien por dónde salir y no necesita luces para guiarse... pana!!". Me entero de que en Asunción, Lugo acaba de fundar un barrio donde pondrá a todos sus hijos conocidos y por conocer, y entonces llego a la conclusión de que aunque Lugo haya sido cura, no resultó tan buen padre, pero claro que eso a él no le importa mucho porque descubrió que las ostias eran un afrodisiaco de maravilla y mierda que la pasó re bien echando agua bendita a diestra y siniestra. 


La mejor noticia que hallé en esa manga de pelotudeces que hay como las notas más leídas en los periódicos más importantes del mundo, fue una que recomienda el porno ruso a los matrimonios infelices. Según un estudio muy serio que se publicó en el blog entregaelmarron.wordpress.com, las rusas son tan deseables que cualquier mujer, comparadas con ellas son... ¿tristes? No, esa no es la palabra.

La profundización de la indiferencia de los maridos ante las esposas por culpa de las rusas hará que éstas (no éstas, las esposas) evolucionen tanto que, al terminar de liberarse (orinar de pie y todo eso),  serán igual de irresponsables que el hombre. De modo que por fin se acabará la famosísima manipulación femenina y se acabarán también  (oh yes, oh my god, oh dont stop) se acabarán por fin, decía,  las escenitas de: "te di los mejores años de mi vida, te preferí por encima de todo el mundo y así es como me pagas? pffff... como si uno tuviera la culpa de su santa ingenuidad...



Pero la noticia que más me marcó fue esa que decía que los hombres ya son "metro-textuales". Resulta que la Coca Cola nos ha vuelto tan cobardes para encarar a una mujer, que ahora preferimos hacerlo por mensajito de celular o correo, y aunque no hay calor humano, las mujeres cada vez se sienten más rabiosamente solas, lo que contribuye a que nos acepten igual. Joer, yo era metro-textual desde hace 20 años, cuando le buscaba charla a las muchachas con bolitas de papel con lo mejor de mi entonces brevísimo repertorio. Sí, el mundo se vuelve loco: ¿dónde quedó el tradicional acoso en el baño de mujeres; el seguirlas a la distancia, el robar sus contraseñas para husmear su correo electrónico o eso tan mono de llamar y no decir nada dejando oir nada más que la respiración? El romance se pierde. Desde que cayó el muro de Berlín y desde que Marge Simpsons salió en la portada de Play Boy mostrando los pechos, el mundo ya no es lo que era. 
Nota mental: Quemar mañana el manicomio para locos por el fútbol y encarar monetariamente o por mensajito celular a la psiquiatra sexi que desde ayer se baña conmigo cada que cierro los ojos.


martes, 3 de noviembre de 2009

BOLITA PIRATA...









El domingo fui al clásico porque no quería ir a un bautizo. Sol mediante, bajé el bus proletario y cumbiero, pasé entre un amago de batalla a lo "Corazón Valiente" entre las barras de Oriente Petrolero a favor de Chichi Pérez y las en contra de ese buen mercenario; pero ya en la boletería, mi arrepentimiento por no haber ido al bautizo fue tan grande como el estadio cuando el tipo de la taquilla me dijo sin siquiera mirarme a la cara: 80 pesos la entrada para mayor y 40 pesos la entrada para menor...
La puta que lo parió, me dieron ganas de volver al bautizo donde por un cepillo envuelto en papel de regalo a lo mejor me levantaba a alguna tía guapa del que iba a ser mi ahijado. Pero en fin, ya estaba ahí con mi polerita albiverde y mi gorro de bufón del mismo color que la polera y para no traicionar mi convicción futbolera tuve que aguantar la respiración y pagar esa pequeña fortuna,  deseando íntimamente que alguien le queme la sede a Oriente Petrolero (que era local y había puesto el precio a las entradas) pero recordé con algo de tristeza que no teníamos sede aunque eso sí, nos sobraba corazón. En fin, me frustré más.

Al entrar al estadio, la Policía me decomisó media botellita plástica de agua mineral por considerarla "un arma contunente", pero me dejaron pasar un teléfono celular viejísimo tipo "ladrillo" que después iba a tirar sobre la cancha. En el control de la Policía me detuvieron un ratito porque mi facha era similar a la de un conocido barrabrava antisocial, aunque ya después me soltaron porque yo era demasiado rubio y no cuadraba con la descripción del tal Antanás.
 Ya iniciado el partido, cuando el árbitro Aguilera le anuló el gol a Cabrera, de Oriente Petrolero, lancé sin escrúpulos contra la cancha mi teléfono tipo ladrillo aunque por desgracia no le atiné a nadie.

Después me ensucié un poquito cuando le hicieron el penal a Blumi, aunque la vida me volvió al cuerpo cuando la excelente persona que es el señor árbitro no lo cobró. Igual, empezó a oler mal aunque estoy seguro que no fuí el único en ensuciarse un poquito. A mi lado había un bluminista que de pura ira renunciaba al trabajo por teléfono y otro que por el mismo medio le confesaba a su jermu que era gay. "Cosa del fútbol", pensé.

  Papelito de color para pegar en la compu de los dirigentes del julbol boliviano: dejen de robar tanto (con eso de hacer tantos clásicos seguidos y cobrar lo que les dá la gana) y eleven la calidad de las contraaciones che, que sino después lo único que queda para divertirse en el estadio son los putazos que se tiran entre sí los jugadores ahí adentro, y los que uno suelta desde la tribuna despotrincando contra un montón de madres que seguro fueron unas santas y que no merecen de hijos a algunos futbolistas.  Del árbitro no voy a decir más...todo lo dije el domingo en el estadio.

En cuanto a los insultos entre jugadores, Mojica dijo que pues, en la calentura del partido se dicen muchas cosas y si es caso de sanción la insultada de colega a colega, entonces los deberían echar a todos los jugadores. Es verdad. En el quilombo que hubo en la cancha y que terminó con la expulsión de Gaytán de Oriente y el negro Brandao de Blumi, (si, negro pues, yo soy a amarillo, la boca de los cocaleros es verde y la nariz de los viciosos con plata es blanca), bueno, ese despute empezó cuando Alejandro Gómez (jugador con garra y célebre por unos cuernos que le puso una chica muy sabia de la TV) le dijo a Gaytán: "Gaucho Pirata" y el gaucho Pirata no tuvo mejor idea que contestar: "Bolita de mierda". Plop!! Cóoooooomo pues Gaytán vas a decir un insulto racista en un tiempo en que estar en contra del racismo en las canchas de fútbol es considerado muy "chic". Además, ya basta con la estupidez de los hinchas de Independiente y los de Velez en Argentina, que cuelgan pancartas afirmando que los hinchas de Boca Juniors son todos bolitas y paraguayos. No pues Gaytán, que la imbecilidad se quedé allá, en Avellaneda y en Liniers, acá "pensá un poquito antes de hablar" como te decía el negro de mierda de Sucha Suárez ahí en la cancha jajaja (carcajada típica de la charla MSN para quitarle solemnidad o seridad o racismo a una frase media estúpida que se acaba de escribir)


En vez de decirle a Gómez "Bolita de mierda", pudiste haberle dicho: "Cornudo, hijo de puta, la concha de tu madre, malparido, pedazo de cabrón, la reputa que te recontra cagó desde el noveno piso de un edificio somalí", entre otras imprecaciones más o menos elegantes que van en contra de la dignidad de las mujeres, sean estas madres o esposas... y ojo que eso no se sanciona con nada porque son  "cosas del fútbol". Pero noooo, justo tuviste que decir "bolita de mierda" y en verdad que eso estuvo mal, aunque en el caso del capitán celeste la expresión va como anillo al dedo, porque es boliviano (¿o no?), además que lo capitán no le quita lo pendejo.

En fin, racismo es racismo y para el que no sepa, ahora el lema de la FIFA dice: "el que no va contra el racismo, es puto".