jueves, 5 de noviembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LO IMPORTANTE (PRIMA PARTE)



Me ardió el corazón..en serio, me ardió el corazón de tanto gritar el gol del empate... Hacía un minuto que "esos" habían metido el primer gol y aún no terminaban de abrazarse cuando, cuando...Joselito hizo ese milagro que me estaba quemando el corazón. En otro contexto eso que digo sonaría bien bien puto pero buej... que se sepa, qué importa, ahora es super chic ser trolo ¿no?... aunque hay que ser bien macho para...ya saben...al otro día, eso debe doler...en fin...


¿Viste que la hinchada de Oriente quemaba el aire nocturno y mojado con sus bengalas de colores y sus cánticos a toda madre en medio de la lluvia? Cuando grité el gol yo vi esos colores, pero los veía dentro de mi cabeza en forma de chispazos eléctricos que chamuscaban mis neuronas y eso me pareció un problema...Qué más dá, igual descargué insultos contra el Sucha Suárez (Negro de Mierda, la Puta que te parió); contra Alejandro Gómez por esa entrada con los cachos de frente contra Mojica (Coooornuuuudoo Cooornuuudooo). ¡Qué impunidad más hermosa! y nadie dice nada porque pa eso uno paga, para putear en el estadio contra la mamá de cuanto cojudo esté en la cancha jeje. ¿Te das cuenta la cantidad de delitos que se evitan cuando un bandido con clase (tipo Carlos Chávez, el presi de la Federación Boliviana de Fútbol)  o un raterito de quinta (onda Isaac Ávalos)  deja en la cancha su ira? es un trabajo de prevención bárbaro. Creo que los atracadores que han convertido a Santa Cruz en una Londres de tiempos de Jack el Destripador, nunca han ido al estadio (nota mental: hacer una encuesta en la cárcel sobre: ¿Usted cree que si hubiera ido al estadio no se hubiera convertido en asesino en serie? Nota dos: Hacer la misma encuesta con los candidatos.



 Bueno, terminó el partido, llegué a mi casa, entré a la web y empecé a joder a cuanto bluminista encontré hasta las tres de la mañana. Hasta yo me di cuenta que ese comportamiento obsesivo reflejaba un fanatismo casi peligroso. Suspiré pensando: "Los masistas son peores"... De inmediato reflexioné: Minimizo mi problema y lo niego. Entonces sí es un problema grave. Si ahora me quedo hasta las 3 am para joder ¿qué voy a hacer mañana? ¿rogaré a Cristo para que mi equipo gane? No, primero muerto antes que perder la vida jejeje

Me dormí pensando en que debí ser futbolista en vez de escribidor: Sexo promíscuo (en todo caso, más sexo promíscuo jeje), drogas, rocanrroll, más mujeres, ganar mucho por hacer poco y hacerlo mal..esa es vida...Que mierda, García Márquez me saboteó la vida...sin tan sólo hubiera seguido el ejemplo de Maradona...
Volví sobre mis pasos y supe que mi fanatismo se podía volver un problema ¿Qué tal que un día se me ocurra darle a Evo una polera de Oriente? ¿Y si me la acepta? joer¡¡¡ No, eso no tendría perdón... Cañoto se rasgaría las vestiduras, René Moreno se intoxicaría con su pluma de tinta, el gran Otero Reiche capaz que me miraría con un profundo gesto de desaprobación y el pirata Gaitán me diría: Bolita de mierda... No, debía solucionar eso. 



Hoy a la mañana fui a un centro de rehabilitación para locos por el fútbol. Me sumé a un grupo reunido en círculo en una piecita en forma de camerino de club de Burkina Faso ¿Que cómo sé cómo son esos camerinos? Pues lo sé de la misma forma que supe que el activo entre Batman y Robin, era Robin, y que el único poder de Batman era amenazar al chico maravilla con romperle la cara y dejarlo sin pasta si lo dejaba por "la liposuccionada perra esa ayudanta del Guasón". Osea, mi fuente era el lugar donde aprendí todo sobre la cultura Pop: la versión china de la revista Marvel.

La psiquiatra sexi (vestida con uniforme de porrista de la selección de Baherin) con una sonrisa amistosa (a lo Madonna dopada) me invitó a presentarme  a los demás para crear ambiente. Pensé con voz en off: Los psiquiatras deben ser de los pocos tipos que ganan plata por sonreirle a la gente. En el caso de las samaritanas del amor, la sonrisa es nomás parte de la "cajita feliz ". Ahí nomás por asociación de imágenes pensé en Kalipso, una mina con problemas de pituitaria y pasado de chica Nubeluz que me ayudaba a controlar mi estrés usando un...bueno...no importa.


-"Sonrisa mercenaria", pensé y ya para salir del paso dije en un masculino tono de cholita que finge llorar:


-Soy Antanás y soy Orientista...¿Tengo un problema?.


Los del grupo me dijeron con caras de verdaderos pelotudos: Hooolaaa Antanás...


Se los notaba buenos tipos...No habían bluministas, pregunté por qué y la psiquiatra sexi a la que le pagaban por caer simpática dijo que no habían enfermos de ese equipo porque el problema nuestro radicaba en el corazón. En fin.

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